Islas Caimán: tres islas, buceo, mantarrayas y playas de arena blanca
El archipiélago tiene forma alargada y desde el aire las tres islas aparecen rodeadas de un mar que cambia de color según la profundidad: turquesa cerca de la costa, azul intenso hacia el horizonte. Gran Cayman es la más extensa; Little Cayman y Cayman Brac completan el conjunto con paisajes más silvestres.
La playa más conocida es la de Siete Millas, en Gran Cayman, con arena fina y agua a temperatura constante durante buena parte del año. El snorkel y el paddleboarding son actividades habituales para quienes prefieren la superficie, mientras que los buzos tienen opciones diferenciadas en cada isla: arrecifes poco profundos y naufragios históricos en Gran Cayman; túneles y grietas que llevan al arrecife de Bloody Bay en Little Cayman; y un buque de guerra hundido junto a bancos de peces en Cayman Brac.
A pocos kilómetros de la costa, sobre un banco de arena, vive una colonia de mantarrayas acostumbrada a la presencia humana desde hace más de cuatro décadas. El hábito comenzó cuando los barcos pesqueros descartaban en ese punto los restos de sus capturas; las mantarrayas aprendieron a acercarse y nunca se fueron. Hoy los tours llevan a los visitantes al agua y los animales, de entre dos y cinco metros de largo, nadan entre las personas, las rozan y se dejan observar a centímetros de distancia. Los guías conocen a cada una por nombre.
George Town, la capital, concentra los comercios, los muelles donde atracan los cruceros y el Museo Nacional, una construcción pequeña frente al mar que repasa la historia del archipiélago. El nombre original del lugar fue "Las Tortugas", impuesto por exploradores europeos alrededor de 1503 que encontraron gran cantidad de estos animales en las costas. Hacia 1530 el nombre derivó al de los caimanes que habitaban las aguas, y así quedó.
La gastronomía refleja la mezcla de orígenes de su población: arroces, guisos, pescados fritos y platos picantes conviven en los menús. Los domingos, la tradición local incluye un brunch extendido después de misa en las pequeñas iglesias del archipiélago.
Las gallinas que caminan sueltas por calles y playas tienen su propia historia: el huracán Iván, en 2004, destruyó los gallineros donde vivían y los animales sobrevivientes se dispersaron por toda la isla. Nadie los volvió a encerrar.
¿Ya conocías las Caimán o tenés algún destino caribeño para comparar?
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