Omelette, ensalada de atún y moussaka: opciones sin harina para organizar las comidas
El tiempo disponible puede ser el punto de partida para elegir qué cocinar. Entre las opciones sin harina, un omelette de espinaca y mozzarella lleva dos huevos y está listo en unos siete minutos. Se baten los huevos, se llevan a la sartén y, cuando comienzan a cuajar, se agregan las hojas frescas. Al doblarlo, el queso queda dentro y se derrite.
Con veinte minutos, otra alternativa es una ensalada de atún, huevo y palta, acompañados por tomate y hojas verdes. Solo requiere cocinar los huevos. El aderezo combina aceite de oliva, limón y mostaza de grano, una mezcla que completa el plato sin sumar pasos de cocción.
Para quienes prefieren dejar comida preparada, los muffins de huevo reúnen choclo, tomate, verdeo, queso blanco y perejil. Se cocinan en moldes individuales y pueden comerse tibios o a temperatura ambiente. También admite servirse caliente o frío el budín que combina 500 gramos de pescado blanco con huevos, cebolla, morrón, mostaza y orégano. Se cocina en budinera y puede acompañarse con ensalada.
El horno permite resolver otras preparaciones con varios componentes en un mismo recipiente. Los patamuslos marinados con ajo, limón, hierbas y pimentón se cocinan con la piel hacia arriba, junto con rodajas de zucchini. La albahaca fresca y unas gotas de limón se incorporan al terminar.
Otra opción es una moussaka con capas de berenjena asada y carne picada con tomate. Esta versión utiliza 500 gramos de carne para cuatro porciones. La cobertura reemplaza la salsa blanca por una mezcla de yogur griego, huevo y queso rallado que se gratina en el horno.
En los platos con relleno, controlar el líquido ayuda a conseguir una consistencia firme. Para la tarta de atún sin masa, hay que escurrir bien el pescado y saltear la cebolla y el morrón hasta que no acumulen humedad. Los huevos y el queso crema unen los ingredientes, mientras el queso rallado completa la superficie.
Ese cuidado también sirve para los zapallitos rellenos de carne: se ahuecan, se precocinan y su pulpa se aprovecha junto con las verduras del relleno. Después se terminan con queso gratinado. El huevo para ligar y los vegetales como base ofrecen recursos para variar las comidas sin recurrir a una masa.
¿Cuál de estas preparaciones sumarías a tu menú semanal?
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