Un nutricionista explicó qué considerar al elegir alimentos con grasas saturadas
Para decidir qué alimentos incorporar a las comidas habituales, el nutricionista Rob Hobson propuso considerar su composición completa. Además de las grasas saturadas, cuentan las proteínas, el calcio y los procesos de elaboración. Ese criterio permite distinguir entre productos que pueden integrar la alimentación cotidiana y otros que conviene consumir en cantidades pequeñas o con menor frecuencia.
En la práctica, Hobson recomendó elegir yogur entero natural, que puede acompañarse con fruta, semillas o frutos secos. Para el kéfir, una bebida de leche fermentada con bacterias y levaduras, aconsejó las opciones naturales sin azúcar. Respecto del queso, consideró que la mayoría de las personas no necesita excluirlo solamente por sus grasas saturadas y sugirió una porción de unos 30 gramos.
La explicación está en la matriz alimentaria: la estructura en la que se encuentran las grasas junto con los demás componentes. Hobson señaló que, en el queso, las proteínas y el calcio forman parte de ese conjunto. Una de las posibles explicaciones de su comportamiento durante la digestión es que el calcio se una a ciertos ácidos grasos y dificulte su absorción intestinal.
Las porciones permiten dimensionar el aporte. Unos 30 gramos de queso contienen entre 5 y 6 gramos de grasas saturadas; un yogur entero de 150 gramos aporta alrededor de 5 gramos. En un vaso de leche entera de 200 mililitros, la cantidad es algo menor a 5 gramos.
Con la crema, la indicación de Hobson fue usar cantidades pequeñas, como acompañamiento de un postre o ingrediente de una salsa. Una cucharada puede contener entre 3,5 y 5 gramos de grasas saturadas, según la variedad. La misma medida de manteca aporta cerca de 7,3 gramos.
La leche de coco entera también tiene una concentración elevada: puede superar los 13 gramos por cada 100 mililitros. Para quienes la usan con frecuencia, el nutricionista sugirió versiones reducidas en grasa, porque su estructura no es equivalente a la de los lácteos.
En las carnes, Hobson distinguió los cortes grasos de las opciones magras. Estas últimas aportan proteínas, hierro, zinc y vitamina B12 y pueden integrar una alimentación saludable. La elección del alimento y la cantidad servida atraviesan estas recomendaciones. ¿Qué tenés en cuenta al elegir los ingredientes de tus comidas?
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