Mermelada de moras silvestres: una preparación casera con manzana y limón
Las tostadas del desayuno y la merienda son dos opciones para servir una mermelada de moras silvestres, pero la preparación también puede acompañar yogur natural o queso fresco e incorporarse a una tarta de queso. Su elaboración combina la fruta con manzana rallada, jugo de limón y azúcar.
Antes de ponerse a cocinar, hay una limitación práctica para tener en cuenta: la receta no precisa cuánto azúcar ni cuánta agua se necesitan. Tampoco indica la cantidad inicial de moras, manzanas o limones. Sí ofrece dos referencias de peso durante el proceso: unos 525 gramos de moras ya trituradas y coladas, y alrededor de 175 gramos de manzana rallada. Esos datos describen la preparación, aunque no completan la lista de cantidades.
Uno de los pasos centrales está en el tratamiento de las moras. Para quitar las semillas, el puré se pasa por un colador de malla fina. Presionar y mover la mezcla con un cucharón ayuda a que atraviese la malla y permite separar las pepitas que pueden resultar molestas al comer.
Ese puré se obtiene después de lavar bien las moras bajo agua fría y dejarlas escurrir. Luego se trituran con agua hasta que la mezcla quede uniforme. Para hacerlo se puede usar una batidora de mano o un robot de cocina.
La manzana se incorpora pelada y rallada con un rallador grueso. Del limón se utiliza únicamente el jugo. Ambos ingredientes se reúnen en una cacerola con el puré de moras y el azúcar: la cocción indicada es de 30 minutos a fuego medio-bajo, con movimientos ocasionales para evitar que la mezcla se pegue al fondo.
Al terminar, la mermelada se reparte en frascos, se deja enfriar y se guarda en la heladera hasta consumirla. Así queda disponible tanto para untar como para sumar a las otras preparaciones mencionadas. ¿Con qué te gustaría acompañarla?
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