Trasplantan tejido testicular propio a un joven para recuperar su fertilidad tras la quimioterapia
El joven, cuya identidad se mantiene en reserva, había guardado una muestra de tejido testicular en 2023, antes de recibir un trasplante de médula ósea para tratar un trastorno sanguíneo grave. La quimioterapia de altas dosis necesaria para ese procedimiento podía dañar de forma irreversible su fertilidad. Tres años después, los análisis confirmaron que no producía espermatozoides, y el equipo del NHS Lothian junto con científicos de la Universidad de Edimburgo decidió reimplantar parte del tejido conservado.
"Siempre quise tener hijos propios, pero empecé a aceptar que quizá no sería posible", dijo el paciente. "Este procedimiento me dio una esperanza real para el futuro", agregó.
El tejido testicular contiene células madre espermatogoniales, precursoras que a partir de la pubertad dan origen a los espermatozoides. La hipótesis del ensayo es que esas células, conservadas por congelación y reintroducidas en el mismo organismo, puedan reactivarse en el entorno del testículo. Rod Mitchell, profesor de endocrinología del desarrollo de la Universidad de Edimburgo y responsable del equipo, destacó que la técnica aún debe demostrar que permite obtener espermatozoides y lograr nacimientos de manera segura y repetible.
Ocho meses después del trasplante, el equipo retirará y analizará una porción del tejido implantado para verificar si se produjo espermatogénesis. En caso de que aparezcan espermatozoides, los especialistas también deberán confirmar que son aptos para reproducción asistida. En pacientes con antecedentes oncológicos, el protocolo exige además descartar que el tejido reimplantado contenga células malignas, mediante histología, inmunohistoquímica y marcadores moleculares.
Un ensayo previo realizado en Bélgica ofreció la primera señal en humanos: un hombre de 27 años cuyo tejido había sido congelado a los 10 años produjo espermatozoides maduros luego de que se reimplantaran fragmentos 16 años después. Hasta ahora no se comunicó una fecundación ni un nacimiento a partir de ese material.
En Argentina, la Ley 26.862 incorpora al Programa Médico Obligatorio los procedimientos de reproducción asistida y la preservación de gametos o tejidos reproductivos para quienes puedan ver comprometida su capacidad de procrear por enfermedades, tratamientos médicos o cirugías, incluso en menores de edad. El Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires señala la importancia de consultar antes de iniciar tratamientos que puedan afectar la función reproductiva, ya que en varones adultos o adolescentes que ya producen espermatozoides el congelamiento de semen es la práctica habitual, mientras que para niños prepúberes no existe aún un método clínico establecido.
¿Conocés casos de personas que hayan preservado su fertilidad antes de un tratamiento oncológico? Contanos tu experiencia.
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