Villa Ortúzar suma propuestas gastronómicas con alquileres bajos y locales amplios
Villa Ortúzar no es un barrio de paso. Las veredas son anchas, hay poco movimiento nocturno y casi nadie deambula con hambre sin destino previo. Para varios cocineros y pasteleros que abrieron allí en los últimos años, esa característica dejó de ser un problema y pasó a ser parte del modelo: quien llega, llegó a propósito.
La ecuación que hicieron es concreta. Los alquileres en el barrio se ubican entre un 15 y un 20 por ciento por debajo de los valores de zonas más comerciales como Chacarita o Núñez. Esa diferencia se traduce en metros adicionales para depósito, cocina o mesas al aire libre en días de sol, con veredas que lo permiten. El estacionamiento tampoco es un problema, a diferencia de lo que ocurre en los barrios gastronómicos más conocidos.
El paisaje del barrio combina lo que quedó de su pasado industrial con una trama residencial tranquila. Las grandes usinas y fábricas que lo definieron a principios del siglo XX cedieron paso a casas bajas, mucho verde y poco apuro. Hoy convive un grupo de locales nuevos con clásicos que llevan décadas funcionando: una pizzería con cola en la vereda por su fugazzeta rellena, una parrilla que atiende las 24 horas, una cervecería abierta desde 1943 con picadas y milanesas, y un bar notable inaugurado en 1930. Esos lugares afianzaron una clientela de barrio antes de que nadie hablara de Villa Ortúzar como destino.
La llegada de propuestas nuevas generó un efecto acumulativo. Cada apertura amplía la razón para ir hasta allá, y eso anima a otros emprendedores a sumarse. La pastelería en galpón que abrió en 2023 sobre un depósito de materiales recibe sobre todo gente que va a trabajar o a tener reuniones, aprovecha las mesas bien separadas y se queda. En ese local se vende más desayuno largo que pastelería para llevar, y el ticket promedio termina siendo más alto que en el local del mismo proyecto ubicado en otro barrio.
Geográficamente, el barrio queda cerca de Chacarita, Colegiales y Villa Urquiza, todos con oferta consolidada. La Comuna 12, que incluye Villa Urquiza, Saavedra, Coghlan y Villa Pueyrredón, fue la que más creció en población entre 2010 y 2022, según el Censo 2022: pasó de 200.116 a 236.887 habitantes, un incremento del 18,4 por ciento. Ese crecimiento sostiene la proyección de los locales que abrieron en la zona.
Lo que todavía falta es densidad. A diferencia de un polo gastronómico donde los locales se concentran en pocas cuadras, en Villa Ortúzar cada restaurante o cafetería queda en una punta distinta del barrio y requiere su propio viaje. El mapa del teléfono se vuelve indispensable. Hay también nuevos emprendimientos inmobiliarios en construcción que, al terminarse, podrían sumar vecinos y clientes a los locales ya instalados.
¿Conocés algún lugar en un barrio porteño poco transitado que valga el viaje? Contalo en los comentarios.
Mejores Noticias