Robaron un iPhone en el recital de Iron Maiden y la justicia abre una vía para reclamar
Los robos de teléfonos celulares durante conciertos masivos se convirtieron en un problema recurrente en los últimos años. El mecanismo es siempre parecido: en la aglomeración del campo, alguien sustrae el dispositivo sin que la víctima lo advierta. Los aparatos terminan en circuitos de reventa informal, donde se los desmonta para aprovechar los repuestos.
Tras el recital de Iron Maiden en el estadio de Huracán, varios asistentes reportaron haber perdido sus celulares de esa manera. Uno de los casos involucra a un joven al que le robaron su iPhone 15 durante los bises. La aplicación de rastreo del dispositivo registró una señal en Villa Celina, La Matanza, a pocas cuadras de la feria Copacabana, un comercio allanado este año por la Policía de la Ciudad en el marco de una investigación por receptación de celulares robados en recitales. En ese operativo se secuestraron 49 teléfonos, 34 de los cuales figuraban en los registros del ENACOM como denunciados por robo, hurto o extravío.
Lo que cambió para las víctimas es el marco legal disponible. La Sala IV de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo confirmó en mayo una sentencia contra la operadora del Movistar Arena y una productora de espectáculos, tras la demanda de un asistente al que le robaron su teléfono durante un show en agosto de 2024. Los jueces consideraron que entre el comprador de una entrada y el organizador del evento existe una relación de consumo, y que eso genera una obligación de seguridad a cargo del proveedor.
La cámara ordenó pagar el valor del celular, el precio de la entrada y una multa equivalente a cinco canastas básicas por aplicación de la Ley de Defensa del Consumidor. Además, elevó la indemnización por daño moral de 250.000 a 800.000 pesos e impuso las costas a ambas empresas. Los jueces fundaron la decisión en el artículo 42 de la Constitución Nacional, que garantiza la protección de la salud, la seguridad y los intereses económicos de los consumidores.
Para activar ese camino, los pasos son dos: primero, radicar la denuncia penal ante la fiscalía de la Ciudad de Buenos Aires, con toda la evidencia disponible, incluyendo el código QR de la entrada como prueba de presencia en el evento. Segundo, presentar un reclamo ante el área porteña de Defensa del Consumidor contra la productora organizadora y el club sede.
El iPhone 15 robado en el recital de Iron Maiden tiene un valor de mercado estimado en 800 dólares. La existencia de un antecedente judicial favorable puede hacer que la reclamación valga el esfuerzo.
¿Conocés a alguien que haya sufrido el robo de su celular en un recital? ¿Sabías que podías reclamarle a la organizadora del evento?
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